|
Benamahoma, Sierra de Grazalema |
|
|
Pedanía perteneciente a Grazalema situada a 13 Km. de ésta. Se ubica en el
Parque Natural de la Sierra de Grazalema en la ladera de la Sierra del
Pinar y al Noreste de la provincia de Cádiz, a unos 500 metros sobre el
nivel del mar. Desde la antigüedad fue un importante cruce de caminos que
contaba con cuatro posadas para alojar a los caminantes, estos unidos a la
riqueza de sus tierras de cultivo y a la abundancia de agua hicieron que
se denominara al lugar “Las Huertas de Benamahoma”. La mayoría de la
población se dedicaba a la agricultura, a la ganadería, a las labores del
campo y al sector empresarial: carboneros, caleros, molineros de trigo,
fabricantes de sillas, tejeros, bataneros, y artesanos del cobre. Debido a
estos recursos, la población llegó a principios del siglo XX a 1.300
habitantes, aunque actualmente cuenta con 500 habitantes aproximadamente,
dedicados en su mayoría al sector empresarial, servicios y al turismo, que
ha tomado mucho auge en los últimos años.
Benamahoma, el topónimo procede el árabe con el significado de “casa de Muhamad”, nombre propio de persona, según el investigador Asín Palacios. En época nazarí constituiría una alquería dentro del llamado bosque de Benamahoma, que a finales del siglo XV se integró en el señorío de la Casa de Arcos, al igual que los restantes lugares de la Serranía de Villaluenga. Está documentada la existencia de molinos en Benamahoma al menos desde el siglo XVI. El Diccionario de Madoz indica que le pueblo como tal fue creado por las Cuatro Villas de la Serranía de Villaluenga, de donde procedía su población cristiana. Cada una de estas cuatro villas mantenía su jurisdicción sobre sus respectivos vecinos, y nombrada un comisionado que ejercía la autoridad delegada en la parte de la población correspondiente.
Por ese motivo, Benamahoma carecía de jurisdicción y término propio. Con el reparto de montes y la división jurisdiccional de las villas en siglo XIX, Benamahoma pasó a depender administrativamente de Grazalema. Consta que con motivo de esta distribución de terrenos, el cabildo grazalemeño protestó en 1862 al considerar perjudicial para sus intereses el reparto establecido, pues decía que en caso de emanciparse la aldea de Benamahoma, que en aquel año contaba con trescientos vecinos, lo haría a costa del término de Grazalema, sin que las otras tres villas contribuyeran con parte de sus tierras.
Se corre un toro por las calles del pueblo. Se celebra el Domingo de
Resurrección.
La Fiesta se desarrolla cada año en el primer fin de semana de Agosto. En la noche del viernes ambos bandos presentan al pueblo el estandarte y se coronan a sus correspondientes Reinas. Posteriormente en la mañana del sábado, los jóvenes se atavían para iniciar las luchas con indumentaria que simula la de la época de las revueltas fronterizas durante la conquista cristiana, téngase en cuenta que Benamahoma se encontraba en la frontera de los Reinos Taifas de Granada y Málaga; y prueban las armas, trabucos y espindargas en la propia Agrupación Cultural Moros y Cristianos. Esta Asociación se creó en 1980 ante la importancia que la Fiesta había tomado, a fin de hacerse cargo de su organización que hasta entonces era llevada únicamente por la Agrupación Municipal de Festejos.
La Fiesta en la que se enfrentan Moros y Cristianos, se basa en la formación de dos bandos rivales constituidos por gente joven y mediana edad de la localidad, que de un modo público y rodeado por un gran número de espectadores se disputan algo. En Andalucía el motivo del enfrentamiento es la posesión de una imagen sagrada, por lo general el patrón del pueblo, que en el caso de Benamahoma es San Antonio de Padua, mientras que en el Levante y Aragón, lo común es que se disputen una casa o castillo.
Otra diferencia notable en nuestro pueblo es que se realizan en un núcleo pequeño y alejado de las principales vías de comunicación, por lo que la espectacularidad es menor sobre todo en la utilización de disfraces modestos e improvisados. En un principio los trajes de los Moros se confeccionaban con una sábana colocada en forma de túnica y una toalla enrollada como turbante y los Cristianos con atuendos tradicionales a los que se les incorporaban los uniformes del ejercito que los jóvenes conservaban del servicio militar. Actualmente y precisamente por la influencia levantina que los medios de comunicación han hecho llegar se destinan mayores recursos económicos tanto a la vestimenta como a la ambientación. De hecho desde la creación de la Asociación de Moros y Cristianos es ella la que se encarga del atavío de sus actores consiguiendo así mayor riqueza y uniformidad en las luchas.
Mientras va organizándose la procesión del Santo a la puerta de la Iglesia, los Moros se van situando estratégicamente por las calles del pueblo dispuesto al ataque. La procesión lleva a la cabeza el bando Cristiano con su capitán al frente, a continuación la Reina de la Fiesta; que desde 1990 dejan de ser neutras para elegirse Reina Mora y Cristiana, obteniendo cada bando su representación femenina, y siendo ésta la única intervención de ellas en las luchas, dando a la fiesta con su presencia en última instancia colorido, belleza y vistosidad, ya que sus atuendos han sido confeccionados por las mujeres del pueblo.
Tras un corto trayecto el Bando Moro cierra el paso a la procesión con el propósito de adueñarse del Santo y su capitán se dirige a los Cristianos para comunicarle sus intenciones.
Todos estos encuentros armados van precedidos de parlamentos o embajadas en las que los jefes o capitanes recitan algunos textos que la tradición oral ha ido legando. En Benamahoma sin embargo no hay textos escritos, son muy pocas las frases que permanecen inalteradas con el paso del tiempo, sólo aquellas que han demostrado mayor aceptación por parte del público, el resto del diálogo es por improvisación, reduciéndose a frases desafiantes y provocadoras entre los capitanes con continuo cruce de insultos. De cualquier forma en Benamahoma las escenificaciones del enfrentamiento se basan en las luchas más que en las palabras y las provocaciones consiguen siempre el resultado esperado, ensalzándose los capitanes en peleas cuerpo a cuerpo que los bandos y sus componentes invitan hasta generalizar por las calles del pueblos el combate.
El origen de estas fiesta parece encontrarse en Andalucía en forma de luchas festivas entre nobles y caballeros agrupados en dos bandos, moros y cristianos, así lo confirma la referencia de una lucha festiva realizada en la ciudad de Jaén en 1463 con la intervención de un importante contestable. Posteriormente, en el siglo XVIII, la representación va pasando de la nobleza al pueblo, y de la ciudad a las aldeas, institucionalizándose en fechas fijas y periódicas ligadas a la festividad de los patrones.
Aunque se desconocen las razones de estos cambios no se puede olvidar que
la secular intervención de la Iglesia intentando eliminar los elementos
profanos de los actos religiosos, acabó triunfando en los grandes núcleos
de población, y no así en los más pequeños y aislados, donde predominan
elementos profanos sobre los religiosos y viceversa. |
Alojamiento rural sierra de Grazalema Cádiz, Spain
Alquileres para veranear: alquiler de casas rurales de verano, apartamentos y chalets particulares con fotos en la Sierra de Cádiz
Alquiler de veraneo: Alquilar casa rural de verano, apartamento y chalet particular con foto en la Sierra de Cádiz, sierra de Grazalema
Alquiler casas pueblo Villaluenga del Rosario Cádiz, Andalucia, Spain.